Cumbre de Los Pueblos 2019/Aldea De Paz Soluciones ante la apatía para entrar en el Gran Giro

Cumbre de Los Pueblos 2019/Aldea De Paz

Soluciones ante la apatía para entrar en el Gran Giro

 

Durante los días 2 y 7 de diciembre se realizó en Chile, «La Cumbre de los pueblos 2019», evento que fue preparado durante aproximadamente un año, para ser una respuesta paralela a la realización de la COP25, que como ya sabemos, se suspendió por la crisis social que atraviesa nuestro país. 

 

Sin embargo, la Cumbre de los pueblos 2019 se levantó igual, con  esfuerzo y casi agonía, porque a pesar de todo lo que Chile estaba viviendo y  a pesar de la cancelación de la COP25, era importante continuar con el evento, ya que muchísimas organizaciones de Chile y Latinoamérica estaban involucradas,  comprometidas a participar, y todas tenían valiosa información que comunicar para enseñar sobre lo que está pasando a nivel latinoamericano y en nuestro país frente al cambio climático. 

 

Este hito fue erigido en la Escuela de Artes y Oficios de la USACH (EAO), un escenario con muchas huellas  históricas, tanto cívicas como sociales y políticas, de uno de los capítulos más sangrientos de la historia de nuestro país, cuando asumió el dictador Augusto Pinochet el 11/09/1973, día en que ésta universidad fue allanada por militares que irrumpieron violentamente y cuyas consecuencias han dejado una penosa fisura en nuestra cultura. 

 

El Instituto Chileno de Permacultura y Transición, participó como una de las organizaciones que comunicó e introdujo a los participantes, a las soluciones sociales, económicas y ecológicas que dan una salida positiva a la crisis sistémica que atraviesa nuestro planeta y nuestro país. 

El ICHPT     realizó charlas y talleres tanto  en la Cumbre de los pueblos 2019 como en la Aldea de Paz. La Aldea de Paz  fue una instancia que se montó en el patio de la EAO  y que principalmente desarrollaron 3 organizaciones que promueven la resiliencia: La Caravana Por La Paz y la Restauración de la Madre Tierra; Los Derechos de la Madre Tierra y el Instituto Chileno de Permacultura y Transición. 

 

Una de las principales consignas de nuestros  talleres es entender y abordar la crisis de nuestro país desde la interdependencia, donde  cada hecho y los acontecimientos que vivimos están intrínsecamente conectados. El estallido social que comenzó el día 18 de octubre y que responde a la crisis social más grande que Chile haya atravesado tiene estrecha relación con la crisis climática que atraviesa el planeta y es una respuesta de los seres humanos para volver a la vida y recuperar la dignidad de todos los seres que cohabitan la Tierra.

 

La crisis social no está separada de la crisis climática, y aunque muchos parecen no estar de acuerdo y se superpone la tesis del negacionismo, el sistema neoliberal,- el extractivismo llámese capitalismo de libre mercado o sociedad de crecimiento industrial- es donde está puesta la raíz del cambio climático. También y no menor raíz, es el  sistema patriarcal, donde la cultura de la patrix y sus valores – de competitividad, de superioridad, de imponer la guerra como método para apropiarse de los recursos e imponer ideas a otro estado, cobra más validez que la protección de la existencia- han cegado a las culturas a superponerse por sobre otras, siendo la más importante y a la que han vulnerado más, nuestro planeta. 

 

Quisimos dar a conocer en la Cumbre y la Aldea de Paz, las soluciones que como un legado dejaron Bill Mollison, David Holmgren, Joanna Macy,  Rob Hopkins y muchísimos más. Además tuvimos el honor de contar con la facilitación de Ronald Sistek, Viviana Galdames y Julio Reyes, para la Teoría U y SPT. También tuvimos un espacio para niñes, con Harold Fuentes y contamos  con la facilitación de Catalina Díaz, Sebastián Navarrete,  Anahí Pacheco, Silvana Bañados, Juliana Medina y Gissela Betancur, como parte del equipo del ICHPT.

La Permacultura, sus doce principios y su ética, son una solución y son el resumen que varios grandes exponentes y creadores del término nos han dejado para tomar las herramientas en nuestras propias manos y salir a regenerar nuestra casa. La ética es el llamado de nuestra consciencia infinita a plasmarse en nuestra relación sagrada con la madre tierra y con nosotros mismos como especie y a mantener una justa equidad para que la abundancia alcance para todos y dejemos de tener ese miedo a la escasez que nos ha hecho por milenios acaparar sin pensar en un hermoso equilibrio para todas las especies. 

Joana Macy y su visión sobre la ecología profunda ligada al budismo, nos entrega una visión panorámica de los grandes conflictos ambientales y describe detalladamente este proceso como el Gran Giro, donde la sociedad de crecimiento industrial nos ha mermado todo, y se han institucionalizado los venenos del budismo, como la avaricia, la rabia y la confusión. La rabia institucionalizada es el desmedido uso de la fuerza por parte de la policía y los agentes del estado. La institucionalización de la avaricia es el  consumismo, que asociada a un errático crecimiento exponencial, se sustenta en una economía que prioriza y avala  el lucro y la riqueza basada en la extracción de los recursos haciendo avanzar el desierto a pasos agigantados, y arrasando con toda la vida que está en su camino. Y por último,  la institucionalización de la confusión en manos de los medios de comunicación que confunden a las personas haciéndolas entrar en una polaridad para justificar la violencia, la represión, la guerra y la degradación de los ecosistemas. 

El Movimiento de Transición y Transition Network,- la organización que lo promueve y financia en el mundo entero,- implementan las enseñanzas que se albergan dentro del marco de la permacultura en las ciudades, a través del encuentro de las personas y  los líderes de movimientos y organizaciones, para comenzar a visualizar juntos un descenso energético. Esto genera un   encuentro entre las personas que juntas deciden diseñar un futuro común bajo la propia gobernanza. Para ello,  la relocalización es vital, así como también estar conectados desde la compasión. La introspección y el trabajo interior de cada uno, ayuda a ir desintegrando y desaprendiendo los valores que intrínsecamente nos colocó en nuestras células el patriarcado y la sociedad de crecimiento industrial, en un bello trabajo al que el Movimiento de Transición le llama Transición Interior. 

 

Con ésta visión del mundo, hicimos una breve inmersión en la permacultura, la ecología profunda y el movimiento de transición a los participantes de la Cumbre de los pueblos y la Aldea de Paz, entregando una de las soluciones para abordar el problema global que enfrenta el mundo y también, nuestro territorio y las distintas culturas que lo han visto transitar a la desigualdad y desequilibrio en el que está hoy e inspirarlos a hacer un Gran Giro, para transitar desde una sociedad civil industrial a una sociedad donde la prioridad es la vida.

 

Para poder alcanzar este meta objetivo, tenemos que conectar con nuestras emociones, nuestro dolor y romper las estructuras que nos han bloqueado. Sentir nuestro dolor se visualiza como debilidad, la antítesis al modelo exitista que está ligado  a esta cultura en crisis y la vulnerabilidad no es bienvenida. Para Joanna Macy sentir dolor nos disuelve los bloqueos y hace que las barreras a conectarnos y sentir esa interdependencia con todos los seres, desaparezca. Y es en efecto, la apatía (ausencia de dolor) el peor virus que se ha propagado en los seres humanos a quienes el dolor de otros y del mundo, no tiene ninguna importancia.

 

 

 

Volver arriba