Comunicación que conecta

 

La Comunicación No Violenta es una metodología que nace del psicólogo estadounidense Marshall Rosenberg, quien desde sus estudios y su propia experiencia de vida, logró un trabajo increíble con ella. Rosenberg, se inspiró en el movimiento de la No Violencia liderado por Mahatma Gandhi en el proceso de la independencia de la India. Con la convicción de contribuir a un mundo de paz, en pocas décadas probó la metodología con excelentes resultados en lugares donde existían altos índices de violencia, como por ejemplo en la policía, colegios, empresas y cárceles. Logró llevar esta manera empática de dialogar a los lugares más recónditos, incluso a los países en guerra.

La CNV reconoce dos tipos de comunicación: la que predomina en nosotros y que es la comunicación violenta, que juzga, etiqueta, que piensa más y siente menos que motiva al otro a que haga cosas movido por la culpa, el miedo y la vergüenza. Esta se denomina “la comunicación chacal”, y es la que impera en nuestra sociedad. La comunicación chacal es responsable de la ansiedad y sufrimiento individual, ya que es una comunicación que coarta y genera nudos pues motiva a hacer cosas que no nacen del corazón.

La segunda comunicación está enfocada en lo que sentimos y necesitamos como seres humanos. Aquí la razón está al servicio del corazón y el propósito de esta es identificar las necesidades- lo que la vida está necesitando en este instante para florecer,- y los sentimientos asociados a la situación que se está vivenciando, y, a diferencia de la comunicación chacal, no existen malos ni buenos, sólo necesidades satisfechas e insatisfechas. Esta comunicación se representa con la metáfora de la Jirafa, pues es el animal terrestre con el corazón más grande y, además, por la capacidad de visión que posee gracias a su altura y también por la ternura que irradia.

La Comunicación no Violenta permite estar sincronizados con la fuerza de la vida que está presente en cada momento. A través de una auto conexión, de la capacidad que cada ser tiene para expresarse de manera sincera en relación a lo que le sucede y qué sentimientos y necesidades están presentes en ese momento a través de capacidad de recibir empáticamente al otro en lo que siente y necesita para que se pueda realizar.

Es un aprendizaje para transitar el proceso de la comunicación y traducir los juicios en observaciones, identificando qué se siente con lo que se está observando ser capaces de detectar la necesidad satisfecha o insatisfecha que está emergiendo. conectado ese sentir.

Marshall a través de la CNV encamina al ser humano a desarrollar la capacidad natural de contribuir a la vida, para poder residir en espacios de paz y armonía y, sentir esa unión, porque juntos somos mucho más.

 

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