Objetivos de Desarrollo Sostenible

En septiembre de 2015, más de 150 jefes de Estado y de Gobierno se reunieron en la Cumbre del Desarrollo Sostenible, y aprobaron la Agenda 2030 que contiene 17 objetivos que son los esfuerzos de los países para lograr un mundo sostenible al año 2030. Comenzaron a regir desde el 1 de enero de 2016.

Estos nuevos objetivos instan a todos los países suscritos y no suscritos a adoptar medidas para promover la prosperidad y proteger el planeta. Son iniciativas para acabar con la pobreza, que van ligados a estrategias para favorecer el crecimiento económico y abordar una serie de necesidades sociales como la educación, la salud, la protección social y las oportunidades de empleo. Promueven la reversión del cambio climático y la protección del medio ambiente. Los ODS no son jurídicamente obligatorios y se espera que los gobiernos los adopten como propios y establezcan marcos legales nacionales para lograrlos.

El desarrollo sostenible se ha definido como el desarrollo capaz de satisfacer las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades. Exige esfuerzos para construir un futuro inclusivo, sostenible y resiliente tanto para las personas, como para el planeta.

Para alcanzarlo, es necesario armonizar tres elementos básicos, interrelacionados entre sí y esenciales.

  • el crecimiento económico,
  • la inclusión social y,
  • la protección del medio ambiente.

Este histórico acuerdo ofrece una oportunidad para que los países fortalezcan la respuesta a la amenaza del cambio climático al mantener el aumento de la temperatura mundial por debajo de 2 ºC y, teniendo en cuenta los graves riesgos que entraña, en esforzarse por lograr que no sea superior a 1,5 ºC. El Acuerdo entró en vigor el 4 de noviembre de 2016.

Cabe mencionar, a modo de recuerdo que los ODS son sucesores de la Agenda 21, que nació en la Conferencia Mundial sobre el Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible, organizada por Naciones Unidas en Río de Janeiro (Brasil) el año 1992, conocida como la “Cumbre de la Tierra”. Fue suscrita por más de 172 países miembros de Naciones Unidas, entre los que se encuentra Chile.

El compromiso era que cada región y localidad construyera “su Agenda Local 21”, que es un diálogo entre ciudadanos, empresas y organizaciones sociales, para generar y consensuar un “Programa Local Sustentable”, estableciendo objetivos para enfrentar los aspectos sociales, culturales, económicos y ambientales del mundo del siglo 21.

Este “Plan de Acción Territorial”, era un compromiso promovido y desarrollado por autoridades locales para mejorar de la calidad de vida de los habitantes de una comuna o municipio, y debe integrar la sustentabilidad medioambiental (sobrevivencia y respeto por el entorno), la social (necesidad de equidad o justicia social) y la económica (el equilibrio económico). En todo ello lo fundamental era la participación ciudadana efectiva.

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